PM

Seis veinticinco, y la tarde se cae.

Seis veinticinco, no estoy para esto.

¿Quién rayos eres?, Porque creo que oi tu eco.

Déjame en paz, ve al viento que va y que trae.

No creo en esta masa nebulosa.

¿Por qué lo haces?, ¿Por qué lo hago?, No lo sé.

La inocencia, su ternura, ella no cree.

Ella es blanco, es algo como rosa.

Tarde, tarde, ¿Por qué debo quererla?

No lee sonetos, no cree en sonetos.

No cree, no sabe que quiero quererla.

Ella va y viene, vive la vida en rose.

No estoy para esto, no estoy para versos.

Ella como canción suave para las dos.

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