Autonecrología

En mis manos hay una pala vieja.

La ocupo desde hace tres años para seguir echando tierra a una tumba. Hace tres años, quise matar a un hombre, con un revólver metafísico, disparé al cráneo del sujeto, pero la bala no me salió en donde había apuntado. El hombre sobrevivió, tres semanas le bastaron para ‘rehabilitarse’. De mi coraje, por no haber podido matar al hombre, empecé a cavar una tumba enfrente de mi casa. Todas las noches después de llegar del trabajo, continuaba con mi proyecto. Las ámpulas aparecieron en mis manos, pero no me detuve, con el tiempo, las manos empezaron a sangrar, y con el tiempo la sangre se secó.

Al pasar los días, renuncie al trabajo para seguir cavando la tumba a tiempo completo. Cuando llegué a la profundidad que deseaba llegar, miré al cielo, y entré a casa por mi revólver metafísico; lo coloqué en el centro de la tumba, y comencé a echar tierra sobre él para enterrarlo.

Con la pala paso los días y las horas para seguir enterrando mi revólver. No tengo prisa alguna por terminar. Mis vecinos pasan enfrente de mí y dicen que estoy perdiendo el tiempo, que estoy desperdiciando mi talento, que mis manos no son para seguir sosteniendo esa pala. Pero yo no tengo prisa, llevo 3 años haciendo esto, y no tengo fecha para terminar.

Veo que un auto se estaciona enfrente de mi casa. Veo a 3 hombres de saco y corbata que bajan del auto, sé que vienen por mí. En las manos traen una orden judicial, y caminan con tanta benevolencia hacia donde me encuentro. Saludan y me dan los buenos días, preguntan mi nombre. Se detienen, y ven mi aspecto, sienten el hedor etílico que desprendo, ven mi ropa sucia que traigo puesta, mi cabello desalineado, la cara demacrada. Me dicen: ‘hombre, estas perdiendo el tiempo, estás desperdiciando tu talento, tus manos no son para esa pala vieja que sostienes’. En ese momento me doy cuenta de una verdad: el hombre a quien le disparé murió hace tres años; en ese momento, me arrepiento de que mi revólver metafísico esté enterrado en el fondo de la tumba de aquel hombre.

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