Alors

Yo no me había puesto a pensar en eso, pero viéndolo seriamente tiene sentido. Nunca se me había ocurrido sino hasta ese día que me lo dijo ella. No lo entendía, creía que era un capricho más de las mujeres, como cualquier cosa que sabrá Dios se les mete en la cabeza, pero cuando la cuajas más despacito todo tiene coherencia. Bastó llegar a los veinte para darme cuenta que el soluble era pura porquería; tal cosa no merece traer el nombre en la etiqueta. Agua de calcetines, inconsistente, una bazofia. Así que lo mejor era copiar el hábito de los abuelos, solo de olla y recién hecho. Me di a la búsqueda de encontrar las mejores especies, y las cantidades exactas para dar con la perfección. En algún momento me interesó aprender a hacer arte en cada taza, pero me frustró que los filisteos no pudieran apreciarlo y solo las ocuparán para fotos de Instagram. Pero volviendo al argumento de ella, eso no lo había concebido, nunca se me cruzó por la cabeza, era un hecho indiferente, sin trascendencia, y estoy seguro que para la mayoría de la gente así lo verá, inclusive como un gesto desagradable de chocantismo. Todo sucedió un domingo por la tarde, estábamos en el patio de su casa y su madre salió para preguntar quien deseaba una taza, no fue hasta que su madre hizo una segunda pregunta y me causó curiosidad la respuesta que le dio, entonces la mire con rareza y la confronte diciendo: ¿es en serio?, ella me dijo “sí”, creía que solo me estaba jorobarando, que era para llevarme la contraria. Me dio un argumento y volví a preguntar: ¿eres intolerante?, me dijo “no”, ¿entonces? Y volvió a repetir el argumento. No le hice mucho caso, pero al pasar de los días fui desmenuzado la idea, y empezó a cobrar lógica. Tenía razón, es espantoso que las personas hagan eso. Es anti natura. El fin con el que fue creado llevaba tintes de sagracidad. Y ahora el hombre estaba profanando las tazas al hacer tal acto desagradable. ¿Dónde quedó la pureza? ¿Dónde quedó la virtud? ¿Como pueden afirmar amarlo si lo están diluyendo? Lo están asesinando. Cambiando la esencia. Me siento incomodo, al igual que ella lo estuvo en esa ocasión, cada vez que veo el acto perpetuado. Muchos se escudan que para quitarle lo caliente. Carajo. Otros dicen que para abundarlo. Insolentes. ¿Por qué somos así? ¿A quién rayos se le ocurrió ponerle leche?

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