Vejez

- Es muy probable que un día ya no amanezca siendo yo, quedaré atrapado dentro de una caja pequeña como lo es mi cabeza. Entonces sentiré el terror de Gregorio Samsa y a partir de ese momento ya no habrá vuelta de hoja - enciende otro cigarrillo - Yo sé que un día el médico …

El último trago

La otra felicidad que me daban las señoras botellas, ¡oh sí!, los mejores momentos para el organismo. Los sentidos se vuelven lentos, la vista perdida, el rostro entumecido y por alguna extraña razón todo es gracioso. Cuando vas al sanitario, no sabes el shot de adrenalina que se siente al levantarse. Las piernas andan con …

Inicio

Conduje el jeep por un camino estrecho hasta llegar a la antigua casa de su abuela, su madre me recibió amablemente y la llamó diciendo “está aquí”. Mi intención era despedirme, decirle adiós. Cuando lo descubrió, sus ojos empezaron a cristalizarse, ¿has visto un cielo verde que intenta llorar?, un minuto después ya había desistido …

Amigable consejo para un escritor con el corazón roto

Encontré a un joven escritor llorando sentado en el borde de una banqueta. Lloraba profusamente, como niño desconsolado. Pase por un lado de él indiferente e intenté seguir mi camino sino hubiera sido por la empatía. -¿Qué te pasa muchacho?- pregunté. El niño me mostró su hoja entintada. -¡Oh, ya veo!- le dije. Tomé el …

Círculo

Había un hombre llamado Jesús. Yo lo visitaba todos los sábados por la mañana. Llegaba a su domicilio y saludaba. Jesús salía y nos prestaba unas sillas para sentarnos. Platicabamos de muchas cosas, no sé de que cosas, pero lo hacíamos. Él era un hombre con muchas preguntas. Yo era un joven de 14 años …

Querida Sally

Hace dos días soñé con usted, permítame decirlo con atrevimiento, pero usted se apareció así nada más porque si en la caja oscura de mi cabeza. Tal vez fue porque por descuido vi una fotografía suya, y la impresión trajo el recuerdo, y el recuerdo trajo el sentimiento. Querida Sally, lamento mucho lo que hice. …

Again

El reloj marca más de las 2 am, se acabó todo. Ya no hay nada que hacer. Lo intenté, siempre quedándome con el sabor de la consolación por haberlo intentado. En unas cuantas horas vendrán por mi, por mi cuerpo, por mi mente. Ese era el trato, dije: <<Déjame hacerlo otra vez, si pierdo, iré …

El ángel

En las visiones de la noche llegó un ángel. Sus ojos eres verdes, kriptoniticamente templados. Esos yo los recuerdo. Pueden distinguirse entre la multitud. Los vi, y el temor se apoderó de todo mi ser. Con el rostro a tierra, di media vuelta e intenté salir huyendo de ese sitio. El ángel de los ojos …